Roles que la escuela define
Dirección, coordinación académica, docentes, asistentes y observadores. Los permisos no vienen fijos: una escuela puede ajustar qué hace cada rol sin pedirnos nada.
Para escuelas
Una escuela no es una docente multiplicada por veinte. Hacen falta roles distintos, una vista del conjunto y una respuesta clara cuando un padre pregunta qué se guarda de su hijo.
Dirección, coordinación académica, docentes, asistentes y observadores. Los permisos no vienen fijos: una escuela puede ajustar qué hace cada rol sin pedirnos nada.
La coordinación ve y edita el planeamiento de cualquier docente. Las materias, los grados y los estándares se definen una vez para toda la escuela.
Ver la lista de estudiantes y ver quién tiene una adecuación son permisos distintos. Queda registro de quién abre cada expediente.
La coordinación arma la semana de cada nivel —qué materia va en cada periodo— y el planeamiento de todos los docentes la toma de ahí. También avisa cuando alguien queda en dos lugares a la misma hora, que es lo que nadie ve hasta que pasa.
El curso lectivo, los feriados y los cierres propios de la escuela se definen una vez y todo el planeamiento se recalcula solo.
Se carga el archivo que ya tienen —el que ya sale de Excel—, se dice qué columna es cuál, se revisa una muestra y se crea. Nadie digita trescientos nombres a mano.
Las notas de cada materia y el comentario de cada docente, en un documento por estudiante, listo para imprimir. La semana de entrega de notas deja de ser una hoja de cálculo compartida.
Se abre el año nuevo con los periodos, las materias, los grupos, los feriados y el horario de la escuela ya adentro. Las fechas quedan como punto de partida, para revisarlas contra el calendario oficial.