Dos cosas que hoy viven en WhatsApp. Los avisos y las conversaciones con los encargados pasan a tener título y lugar propio, y las llamadas y reuniones que ocurren fuera quedan anotadas con su fecha y su seguimiento. Cuando alguien pregunta si ya hablaron con la mamá, la respuesta está ahí. Y como conoce las notas, te dice a quién conviene llamar esta semana.
- Un tablero de avisos para toda la escuela, para un nivel o para un grupo
- Conversaciones con título, no un chat: la misma pregunta no se repite cada semana
- Un tema privado por estudiante, para lo que solo le toca a esa familia
- Los encargados entran con su propio acceso y responden ahí mismo
- Les llega un correo cuando se publica algo o alguien responde
- Los avisos se preparan y se publican cuando toca, no apenas se escriben
- Registro de llamadas y reuniones por estudiante y por familia, con su resultado
- Los teléfonos y correos de cada familia, sin buscarlos en tres lados
- Una coordinadora puede ver el historial de toda la escuela
- Te dice a qué familias llamar: quién viene bajando, quién destacó y a quién nadie contacta hace rato